Una vez conocemos más cómo está hecha una lavadora por dentro, ya podemos saber mejor cuáles son las averías más comunes de las lavadoras.

  • El tambor gira irregularmente o produce mucho ruido. Puede ser debido a que la correa esté floja y cedida, lo que puede provocar problemas en el centrifugado.
  • El agua no carga bien en la lavadora. Esta avería se puede producir por diferentes motivos:
  1. Atasco en la manguera de entrada
  2. Filtro sucio o taponado.
  3. Falta de la potencia suficiente para el funcionamiento de este electrodoméstico.
  4. Fallo en el programador al activarse la electroválvula debido a la falta de corriente.
  • Deficiencia o exceso de agua. Se debe al fallo de la pieza termostato, que puede que no esté bien sujeto, por lo que debemos colocarlo correctamente sellándolo para que no se aflojen los tornillos que lo sujetan.
  • Fallo en el programa de la lavadora. Es debido al exceso de jabón, lo que provoca que varíe la presión del aire. Esto hace que no avance el programa de la lavadora.
  • Cuando el presostato falla es porque en el paso de agua hacia el tambor puede haberse hecho una ‘bola’ de detergente, sobro todo si es en polvo.
  • La lavadora da descargas al tocarla. Lo más probable es que no tenga toma de tierra. En ese caso, debemos acudir a un profesional que revise el aparato.
  • La lavadora no gira. Puede ser por varios motivos:
  1. La puerta no está correctamente cerrada.
  2. La goma de la puerta se ha soltado.
  3. Falla la correa de la polea, lo que impide que gire el motor.
  • La lavadora no expulsa el agua sucia. Se debe a obstrucciones de las aspas del circulador y fallos del motor del desagüe.