- Limpia el tambor de la lavadora con un desincrustante. Evitarás que se ensucie el agua y ésta manche y provoque malos olores en la ropa. Puedes mantener el tambor de forma higiénica usando un desincrustante.
- Limpia el desagüe con una bolsa anticorrosión. Este elemento sucio provoca atascos, suciedad y malos olores. Con desmontarlo y lavarlo es suficiente.
- Limpia regularmente el depósito del detergente y del suavizante. Evitarás que se acumulen estos productos y se transformen en costra obstruyendo los depósitos que los albergan.
- Limpia de vez en cuando con un paño, la goma de la puerta de la lavadora. A veces se quedan objetos procedentes de la ropa o se estanca el agua y se producen malos olores con el tiempo.
- Cuando termines de usar la lavadora, deja la puerta y el cajón del detergente abiertos para que se aireen. Así evitarás el moho más adelante.